
Soy Ambar, un Rhodesian Ridgeback que vive en Madrid compartiendo piso con Raquel y Nacho, una pareja de humanos empeñados en compartir aficiones deportivas conmigo. Y de eso trata este blog, de mi convivencia con ellos y de las aventuras que los tres viviremos juntos.
domingo, 1 de noviembre de 2009
domingo, 18 de octubre de 2009
No paro...
El viernes la cosa me abrumó un poco la verdad, risas, niños por todos lados y Scott, el hiper activo del Border Collie que no me dejaba parar. Afortunadamente Nacho y Raquel andaban siempre atentos y aparecían, no se como, siempre que la situación me sobrepasaba.
Pero de repente pensé, bueno, esto es lo que hay, así que vamos a ver que se cuece en el mundo que me rodea. Y resulta que es genial!!!!. Alucino con la cantidad de cosas que hay por descubrir, olores y sonidos a millones, empiezo a ver que los perros que no conozco suelen ser simpáticos y ya no me dan miedo, sólo les pido que me den mi tiempo y cuando es así, que se preparen... y sino, que se lo pregunten a Scott, je, a raya le tenía ya el sábado por la noche.
Creo que ya he superado las cien personas que decía Nacho, debía conocer, y respecto a los perros, por ahí debo andar.
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Én fin gente, os dejo que estoy agotado y mañana será otro día emocionante ;-).
miércoles, 14 de octubre de 2009
Haciendo amigos
Dicen Raquel y Nacho que debo conocer al menos cien personas y cien perros en estos tres primeros meses que llevo en este planeta, cien?!?!!?!?. Por lo que entre ánimos y que tengo un barrio la mar de chulo decidí tomar la iniciativa y me he hecho un grupo de colegas.
El gordito, futuro guía de ciegos, es Yako. Un macarra que tiene un carácter de aupa. Nadie lo diría pero es un día mayor que yo. La que le sigue es Mega, toda una señora a la que vuelvo loca asustandola por detrás.
Cómo todos los días, la cosa empieza bien, ahora... terminar, terminar.
Antonio, Nuria, vosotros diréis, valgo o no... y sin una clase.
Por si tenéis alguna duda ;-).
Qué!?, pues si, un día mayor, Yako cinco kilos de pura fuerza bruta y yo, 10 kilos y medio de pura agilidad.
Que, si, que si, que esto mola.


No te pases chaval, que aquí el que manda soy yo....
La de la boca llena de dientes es Luna. El primer día me dio un buen susto... je, hoy se la he devuelto en un ataque por sorpresa por la retaguardia... que hubiera mirado.
Este gordo no es rival para mi.
A no ser que aparezca la jefa de verdad, que sin o con Crog rosa nos manda a Nacho y a mi, vaya que si.sábado, 10 de octubre de 2009
Ambar y su hermano Koby

Ha sido una buena mañana, tanto que he dormido una siesta de aupa. Nos vemos en la próxima.
miércoles, 7 de octubre de 2009
1er día en casa
(últimos minutos en mi primer hogar!)Me metieron en un coche, con todas mis pertenencias, mi caseta, mis comederos y mi toalla amarilla, y salí rumbo a no se donde...
Al principio estaba algo asustado, tanto , que empezó a entrarme un sueñecillo, al que me iba resistiendo.
Iba en brazos de Raquel, uy esta chica no para de reirse..., y Nacho conducía, distrayéndose amenudo para mirarme. Que simpáticos!!
Entonces se iba abriendo un universo nuevo de luces y sombras, en el coche, en el exterior, que tenía abrumado. No voy a engañaros que sentí miedo,soledad, pero morfeo finalmente me atrapó, encima del pequeño brazo de mi nueva compañera.
(quien es esta?)Nunca había visto algo así y me quedé anonadado, que mundo por descubrir!!!!
POR FIN HEMOS LLEGADO.


Huelo a comida, creo que mis nuevos dueños están cenando, eeeeh!!yo quiero algo!!!!
Me posiciono en la jaulita, jo, toy cansadito, tanta emoción ha minado mis energías,además, he encontrado la toalla con la que mis hermanos y yo hemos jugado y huele igual que Nacho y Raquel, será que no estoy en un sitio tan hostil!!!

martes, 6 de octubre de 2009
Sandar, prima de Ambar, exc.1 CAC
domingo, 4 de octubre de 2009
El cachorro y el perro joven. Turid Rugaas
La licencia de cachorro.
El primer y mayor error que cometemos como propietarios de un cachorro, es crearnos expectativas y establecer obligaciones demasiado exigentes, lo que hace que no existan muchas probabilidades de que el cachorro pueda acometerlas con éxito. En la Naturaleza o cuando los perros tienen la posibilidad de crecer naturalmente como parte de una manada, aprenden a auto controlarse muy gradualmente. De hecho, hasta la edad de 16 a 20 semanas de vida poseen la llamada “Licencia de cachorro”, se llama así porque durante estos meses parecen tener permiso para experimentar una gran cantidad de comportamientos sin ser controlados y corregidos por los perros adultos. Pareciera como si llevaran una credencial colgada y ante cualquier conflicto la mostraran diciendo “na, na, na, no puedes hacerme nada, ¡tengo licencia de cachorro!”. Frecuentemente vemos como cachorros de pocas semanas sacan ventaja de esta licencia molestando a adultos que descansan a su alrededor, subiéndose encima, mordisqueando sus orejas, con sus ojillos llenos de brillo y travesura. Los perros adultos les permiten arremeter contra ellos con increíble paciencia durante este periodo.
Hacia las 16 a 20 semanas de edad, la licencia se encuentra a punto de expirar. Ahora, los cachorros necesitan empezar gradualmente a aprender controlarse mejor y a comportarse mas educadamente. Continuaran siendo perdonados por sus frecuentes equivocaciones y errores –después de todo, no son adultos aun-. La adultez llegara naturalmente con tiempo y experiencia.
Puede resultar confuso el hecho de que un cachorro pueda pasar de un estado de desarrollo a otro en unos pocos días, pero es necesario tener en cuenta que los perros pasan de su infancia a la adultez en menos de 2 años. En comparación, los humanos necesitamos 20 años antes de poder llamarnos adultos -muchos necesitan aun más tiempo.
El perro joven
Una vez que el periodo de cachorro culmina, alrededor de los 4 meses y medio de edad, empieza otro no menos importante, la adolescencia. Esta se compone de varias etapas y termina hacia lo 2 años. A veces dura mes tiempo, a veces menos. Los perros jóvenes son como los humanos jóvenes:
Les gusta la acción y la velocidad.
Se aburren rápidamente cuando “no pasa nada”.
No saben controlarse del todo.
No pueden controlarse cuando algo excitante ocurre. Como los niños cuando ven un camión de bomberos o como los perros cuando huelen un conejo.
Su capacidad de concentración por largos periodos de tiempo es realmente pobre. Así como los niños “se olvidan” de regresar directamente a casa después de la escuela, ellos olvidan que le has pedido que haga hace diez segundos.
Encuentran aburrido el aprendizaje si este dura demasiado o no es atractivo. Los perros jóvenes necesitan entrenamiento, pero en cortas y divertidas sesiones para que puedan mantener su atención y no cansarse de hacerlo. Sus necesidades de actividad pueden ser cubiertas con cortas y fáciles sesiones de entrenamiento en un campo de agility, entrenando la llamada, tomando paseos por la montaña, estando con otros perros y jugando sin correa con ellos, y muchas más.
Se considerado cuando tu perro este perdiendo concentración, permite que se tome un descanso, que se distraiga por un rato, para poder luego recuperar su atención y continuar el entrenamiento.
Permite al perro adolescente que se salude y juegue con otros perros. ¡Importante!
Evita las sesiones de entrenamiento largas, repitiendo siempre el mismo ejercicio una y otra vez, castigos y todo lo que haga que se agote y se harte de entrenar.
La socialización con personas y otros animales es importante. Enseña a tu perro a sentirse seguro en todo tipo de situaciones y en todo tipo de ambientes.
Practica actividades divertidas como rastreo, búsqueda, cobros, trucos, etc.
Debemos tener en cuenta que los perros son seres sociales que necesitan aprender sobre comunicación, comportamiento educado y autocontrol. De otra manera su vida como miembro de una manada seria insoportable. Y ellos aprenden, poco a poco, como los seres humanos durante la infancia y la adolescencia. ¿Quién ha visto alguna vez a un niño de 4 o 6 años con auto-control? Cuando un “cuatroañero” se vuelve histérico, no hay manera de hacerle entrar en razón. Lo mismo con uno de 6 años. Tratar de enseñarle algo en pleno ataque de histeria es desesperante. Necesitamos esperar que se calmen para lograr que nos escuchen y conseguir enseñarles algo.
Cuando un propietario va a clase con un perro joven (un “niño de 6 años”), este rápidamente entrara en estado de excitación –debido a nuevos perros, nuevo sitio, nuevas situaciones, etc.- Al mismo tiempo, las clases requieren que el perro y el propietario sigan un estricto programa de ejercicios, y además, la duración del programa es demasiado larga para un perro joven. No me sorprende que nuestro “seisañero” se vuelva agitado e incluso histérico. Muchos (realmente muchos) propietarios abandonan estas clases y cursos porque sus perros son “impulsivos”, “muy nerviosos” o “cabezasduras”. He conocido muchos propietarios en esta situación. Sus perros no están “locos” como ellos me cuentan, la explicación es que sus niveles de estrés están al máximo y los de auto-control al mínimo. ¡Naturalmente!
Porque no han aprendido como lidiar con este tipo de situaciones anteriormente. ¡Están condenados a fracasar!
El uso de violencia o fuerza para conseguir que nuestro perro nos preste atención en ninguna situación nos reportara nada bueno. Por el contrario, si nuestro perro no se encontraba ya en un estado de histeria, lo estará si lo forzamos o amenazamos. NO es nuestra misión poner el listón de demandas demasiado alto, esto no ayuda. Si nuestro joven perro no puede con una situación, quiere decir simplemente que no esta capacitado para hacerlo. Nosotros podemos prevenir todos estos problemas aprendiendo a observar el estado emocional de nuestro perro, aprendiendo a ver cuando la temperatura empieza a subir y dejar de hacer lo que estemos haciendo antes que el perro alcance un nivel de estrés y excitación en el que ya no le sea posible comunicarse y aprender.
viernes, 2 de octubre de 2009
Empecemos con los preparativos.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Empecemos presentadonos.
Este soy yo, si, si, el de orejas grandes uñas negras y cara de despiste. Podía haber salido infinitamente mejor pero Nacho, autor del retrato, aún no me ha pillado el lado bueno. Le daré tiempo pero más vale que espabile pues antes de ayer cumplí dos meses y ya casi peso 10 kilos, más o menos una cuarta parte de lo que llegaré a pesar en año y medio.
Pero dejemonos de cosas intranscendentes. Resulta que soy un perro con pedigree, francamente, es un dato que a mi me la pela porque lo que soy y así me siento por encima de todo, es perro a secas. Pero puesto que a mis compis humanos les gusta esto de la familia, yo os voy presentar a la mía que por otra parte, tiene más ramas confirmadas que la de Nacho que se pierde en tres o cuatro generaciones.



Y hechas las presentaciones, os cuento cuál es el cometido de este blog.
Como os dije al principio, convivo, bueno conviviré que aún estoy en casa de Nuria y Antonio junto a cuatro de mis hermanos y a cuatro wipeets rápidos como centellas, con Raquel y Nacho. Y serán ellos a través de mis comentarios y vivencias los que de vez en cuando se pasen por aquí a contar de mi y por qué no de ellos. Se que tienen pensado que participe de sus entrenamientos y en un futuro competir en carreras de canicross pero hasta que llegue ese momento, ocurrirán mil y un detalles. Creo que me darán clases de educación positiva, aunque el otro día, Nacho me dijo que en realidad lo que son es clases de idiomas, lenguaje perruno a humano y viceversa. Lo llamó no se que de adiestramiento en positivo pero como os digo, adiestrar, adiestrar... vamos que yo salgo de casa con más que buenos modales. Me entiendo genial con mis hermanos, soy el ojito derecho de Antonio y el terror de las wipeet de la habitación de al lado. Pero sin embargo Nacho insiste y me dice que es sobretodo por ellos, y que queréis que os diga, me parece bien, mejor empecemos por entendernos que para discutir ya habrá tiempo.
Bueno, es tarde y yo aún me acuesto pronto. Espero que nos veamos por aquí.
















